La directora de Management & Fit analizó el vínculo del Presidente con uno de los sectores que más lo impulsó en 2023 y advirtió sobre el impacto de la situación económica, la falta de alternativas y la necesidad de volver a movilizar al electorado.
La directora de la consultora Management & Fit, Mariel Fornoni, analizó el escenario político de cara a 2027 y puso el foco en el vínculo entre Javier Milei y los jóvenes. Según explicó, el Presidente comenzó a perder fuerza especialmente entre los votantes de 18 a 20 años, una franja que no tiene una referencia directa de los gobiernos de Cristina Kirchner y, por lo tanto, ya no responde de la misma manera a la advertencia de “volver atrás”. Sin embargo, señaló que Milei mantiene mayor fortaleza entre los jóvenes de 25 a 40 años, particularmente entre los hombres.
Para Fornoni, uno de los principales factores detrás del desencanto es la situación económica que atraviesa ese segmento del electorado, marcado por las dificultades para acceder a una vivienda y la precariedad laboral. La especialista advirtió que existe una diferencia entre manifestar simpatía por el Presidente y estar efectivamente dispuesto a votar por él, especialmente cuando no existe una motivación suficiente para movilizarse electoralmente. En ese sentido, consideró que el Gobierno debe volver a generar expectativas en uno de los sectores que fue clave para su llegada al poder.
La analista también se refirió al acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO y consideró que la necesidad de una alianza dependerá en buena medida de cómo evolucione la gestión de Milei durante los próximos meses. Al mismo tiempo, señaló que la imagen presidencial sufrió una caída de alrededor de diez puntos, vinculada principalmente a una situación económica que, según sus mediciones, todavía no es percibida favorablemente por buena parte de la sociedad. Actualmente, Management & Fit ubica la imagen positiva del Presidente en torno al 37%.
De todos modos, Fornoni sostuvo que el escenario electoral todavía está abierto y que el descontento con el Gobierno no se traduce automáticamente en un crecimiento de la oposición. La falta de una alternativa política claramente instalada permite que Milei conserve un nivel de respaldo competitivo, mientras una parte de la sociedad mantiene lo que la especialista definió como una suerte de “paciencia defensiva”: personas que no necesariamente están conformes con su situación, pero que tampoco encuentran todavía una opción que las convenza de cambiar.