NEME Y SU PREOCUPACION POR LA SEGURIDAD

NOTA DE LA REDACCION

 

En los ámbitos político, judicial y de las fuerzas de seguridad hay algo que, aun con diferencias y tensiones, se reconoce: la predisposición al diálogo y al trabajo conjunto que mostró el intendente Agustín Neme frente al problema de la inseguridad.

Neme llamó, insistió y gestionó en numerosas oportunidades. Lo hizo, en gran medida, en silencio y sin convertir cada conversación o cada reclamo en una discusión pública. Quienes participaron de esas instancias destacan que evitó la demagogia y las peleas políticas y que, al mismo tiempo que reclamaba mayores recursos y presencia de las fuerzas, puso recursos municipales a disposición para trabajar de manera coordinada.

Desde el comienzo planteó una realidad que muchas veces se pierde de vista: Mar del Plata no puede ser abordada como una ciudad más. Por población, tiene más habitantes que nueve provincias argentinas y, además, posee una enorme extensión territorial, recibe millones de visitantes y enfrenta problemáticas de seguridad propias de una gran ciudad. Por eso insistió en que la respuesta necesariamente debía involucrar al Municipio, la Provincia, la Nación, la Justicia y a todas las fuerzas con competencia en el territorio.

Cuando algunos lo cuestionaron por no confrontar públicamente o por no elevar el tono, Neme repetía en privado una definición que sintetizaba su posición: “Esto se soluciona con medidas concretas, trabajando con Nación, Provincia, Justicia y nosotros. No cuenten conmigo para la pelea. Yo me hago cargo de lo que me corresponde, pero quiero más recursos para Mar del Plata y que trabajemos todos juntos para enfrentar a los delincuentes de verdad”.

El tiempo empieza a demostrar que aquella decisión de priorizar la gestión por sobre la confrontación tenía un sentido.

Las diferencias existen y las tensiones también. Nadie pretende ocultarlas. Pero las respuestas y los recursos comenzaron a llegar, y eso es lo verdaderamente importante.

Porque cuando se trata de seguridad, una respuesta de la Provincia, de la Nación, de la Justicia o de las fuerzas no representa un triunfo político de Agustín Neme ni de ningún dirigente en particular. Es una buena noticia para Mar del Plata.

En definitiva, de eso se trata: menos pelea política, menos especulación y más coordinación. Que cada nivel del Estado asuma su responsabilidad, aporte los recursos que le corresponden y trabaje sobre un objetivo común.

El adversario no puede ser el que piensa distinto ni el dirigente de otro espacio político. El enemigo es el delincuente. Y frente al delito, Mar del Plata necesita a todos trabajando del mismo lado.