El expediente dio un giro luego del análisis de las cámaras de seguridad del predio donde fue encontrado el cuerpo. Se secuestraron 7 celulares.
La causa dio un giro tras el análisis de las cámaras de seguridad. La hipótesis de una falsa entrevista de trabajo pierde fuerza, mientras los investigadores reconstruyen una nueva cronología que ubica la desaparición de la joven el viernes. Además, detectaron que varias cámaras de la zona no funcionaban.
La investigación por el femicidio de Mailén, la joven hallada asesinada en el Balneario Cero de Mar del Plata, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo con el allanamiento de la vivienda de la exsuegra de la víctima, una medida ordenada por la fiscalía en el marco de una causa que todavía presenta más interrogantes que certezas.
El expediente dio un giro luego del análisis de las cámaras de seguridad del predio donde fue encontrado el cuerpo. A partir de ese material, los investigadores lograron reconstruir una cronología distinta a la que figuraba en la denuncia por averiguación de paradero radicada por la familia en la Comisaría 16.
Ese nuevo esquema temporal permitió establecer que la desaparición de Mailén ocurrió el viernes y no el sábado, como se creyó en un primer momento. La modificación resulta clave para reconstruir las últimas horas de la joven y determinar quiénes estuvieron con ella antes del crimen.
Con el avance de la pesquisa, también comenzó a perder consistencia la hipótesis inicial de que Mailén hubiera sido engañada mediante una supuesta entrevista de trabajo. Si bien esa línea no fue descartada oficialmente, dejó de ser la principal teoría que manejan los investigadores.
En cambio, la pesquisa se orienta ahora hacia un posible móvil vinculado a una venganza. Se trata de una hipótesis que cobró fuerza a partir de las nuevas pruebas reunidas y de distintos testimonios incorporados al expediente, aunque la fiscalía mantiene reserva sobre los detalles para no entorpecer la investigación.
Otro de los obstáculos con los que se encontraron los pesquisas fue el funcionamiento del sistema de videovigilancia. Fuentes ligadas a la causa señalaron que varias cámaras de seguridad ubicadas en sectores estratégicos no estaban operativas, lo que dificulta reconstruir por completo el recorrido de la víctima y de las personas que pudieron haber participado del hecho.
En ese contexto, durante las últimas horas se realizó un allanamiento en la vivienda de la exsuegra de Mailén. El procedimiento tuvo como objetivo secuestrar elementos de interés para la causa que ahora serán sometidos a distintas pericias. Por el momento, la Justicia no informó oficialmente si el operativo arrojó resultados determinantes.
La investigación por el femicidio de Mailén Antonich continúa sumando elementos que modifican el rumbo de la causa y abren nuevos interrogantes sobre lo ocurrido. En las últimas horas, el fiscal Carlos Russo ordenó un allanamiento en la vivienda de la exsuegra de la joven, ubicada en Labardén al 3300.
La nueva línea investigativa cobró fuerza luego de que los investigadores confirmaran que Mailén había denunciado al padre de una de sus hijas por incumplimiento de la cuota alimentaria y detectaran la existencia de amenazas previas contra la joven. Además, establecieron un vínculo entre integrantes de esa familia y uno de los dos serenos detenidos por el femicidio, un dato que ahora buscan profundizar para determinar si existió algún grado de planificación. En ese contexto, la hipótesis de que la víctima fue engañada con una falsa entrevista laboral en el Balneario Cero comenzó a perder peso, mientras gana terreno la posibilidad de un crimen motivado por una venganza.
La reconstrucción de los hechos también cambió tras el análisis de las cámaras de seguridad. Los pesquisas determinaron que la desaparición de Mailén ocurrió el viernes y no el sábado, como se creyó inicialmente. Sin embargo, el trabajo se vio dificultado porque varias cámaras de sectores considerados clave no estaban funcionando al momento del hecho. A eso se suma otro dato que mantiene en vilo a los investigadores: el teléfono celular de Mailén nunca fue encontrado. Para la fiscalía, ese dispositivo podría contener información determinante sobre sus últimos contactos, llamadas y mensajes, por lo que su ausencia representa una de las principales incógnitas de una causa que, por el momento, sigue ofreciendo más preguntas que respuestas.