Nuevo pedido de informes

 

El gobierno municipal tiene que informar de manera urgente y sin evasivas qué piensa hacer con la bochornosa deriva de Minella Stadium.

Estamos presentando un nuevo pedido de informes (y ya van…) sobre las reiteradas manifestaciones de insolvencia de la empresa. A los cheques sin fondos se agrega ahora la luz cortada por falta de pago, con las consecuencias previsibles para una sociedad anónima que dijo tener un patrimonio de 40 millones de dólares que jamás integró materialmente. Un verdadero fantasma con el que el gobierno municipal firmó un contrato, desoyendo las observaciones técnicas y legales.

¿En serio le quieren hacer creer a los marplatenses que este espanto es el camino hacia la modernización? ¿De verdad piensan que los vecinos y vecinas vamos a seguir comprando este cuento del tío?

La falta de pago del servicio eléctrico tiene implicancias en la gestión diaria de varios escenarios, que también se han quedado sin acceso a internet. Miles de vecinos se ven perjudicados. Sobre los cheques sin fondos, además, tienen que aclarar si se trata de todos los que emitieron o si existen más, quiénes son los afectados por la insolvencia y si las perjudicadas son empresas de la ciudad, proveedores de servicios o instituciones.

En el Mundialista había torneos de verano; los clubes de Mar del Plata jugaban gratis; la tribuna techada cumplía su función. En el Polideportivo se hacían eventos internacionales, nacionales y vecinales. En el Campo de Deportes disfrutaban chicos, jóvenes y adultos. Era un EMDeR de los marplatenses. Ahora la noticia es el escándalo, el fracaso y la improvisación.

Nuestro pedido de informes se suma a una larga saga de preguntas sin respuesta.

El gobierno municipal, en lugar de seguir poniéndose verde todos los días, tiene que ponerse colorado de una vez por todas, pedir disculpas a todos los marplatenses y cancelar este proceso verdaderamente impresentable. Nuestra ciudad merece gestión, trabajo coherente, dedicación y amor. La mayoría de los 14 concejales que acompañó esta y otras calamidades tiene que demostrar una mínima capacidad autocrítica.

El poder por el poder mismo siempre ha servido, a lo largo de la historia, para desnudar a los inescrupulosos, pero nunca fue útil para defender el bien común.