En el marco de los actos conmemorativos por el 50° aniversario del golpe cívico-militar de 1976, realizaron un acto en las plazoletas Forja y Azucena Villaflor, ubicadas en la Diagonal Pueyrredon, entre las calles Rivadavia y Moreno.
Con fotografías de los detenidos-desaparecidos y los emblemáticos pañuelos blancos, símbolo de la lucha de las Madres de Plaza de Mayo, militantes del espacio llevaron adelante un emotivo homenaje. Las imágenes de los compañeros fueron colocadas en los árboles de las plazoletas como recordatorio de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
En su discurso, Edgardo Díaz uno de los referentes del espacio, subrayó que la fecha no constituye un simple recuerdo, sino un compromiso permanente con la búsqueda de Memoria, Verdad y Justicia. “Los cincuenta no son cuento”, afirmó, al tiempo que remarcó que la lucha continúa y que “no debe haber olvido ni perdón”. Asimismo, convocó a marplatenses y batanenses a marchar este 24 de marzo, reafirmando la necesidad de sostener los reclamos de justicia.
“El golpe de 1976 no solo dejó una herida profunda en la historia de nuestro país, sino que también plantea el desafío de seguir exigiendo justicia por los crímenes cometidos. No olvidamos a nuestros 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos y seguimos luchando por la verdad, la memoria y un país más justo”, sostuvo.
El acto, cargado de simbolismo y emoción, reafirmó que la lucha por Memoria, Verdad y Justicia continúa vigente en la sociedad argentina, al recordar los hechos ocurridos el 24 de marzo de 1976, cuando las Fuerzas Armadas, con el apoyo de sectores civiles y religiosos, tomaron el poder e iniciaron un período marcado por la represión, la censura y las desapariciones forzadas.